martes, 6 de octubre de 2015

La crisis en Grecia

¿Aparte de las medidas de austeridad, no tiene otras medidas la Unión Europea? Los últimos proyectos de rescate financiero, en lugar de contribuir a la recuperación de la economía griega, contribuyen a aumentar el déficit de su deuda.
Tras de negociaciones largas nocturnas, los líderes de la Eurozona finalmente alcanzaron un acuerdo que evitó que Grecia tuviera que abandonar la Eurozona, pero la verdad es cruel.
Un acuerdo adecuado debe poner a Grecia en las vías del desarrollo sostenible y debe excluir la opción de "abandonar la Eurozona", pero la UE esta vez sólo cayó en el cliché de las medidas de austeridad.
Los países acreedores establecieron un programa de rescate financiero para prevenir a Grecia. El 20 de julio se declararía en "default" al Banco Central Europeo (BCE). Sin embargo, los fondos no se enviarían a Grecia antes de que el parlamento griego hubiera aprobado las actas de reformas y ayudas financieras.
El problema de la reserva de caja de los bancos griegos se hará aún patente este verano. El BCE puede mantener los bancos más débiles en Atenas mediante el reciente rescate financiero, pero los controles de capital continuarán.
Considerando posible la pérdida, no hay ningún incentivo para meter dinero en los bancos griegos. La misería ha proliferado aún más; la sima se ha profundizado. ¿Por qué la crisis sucedío? ¿En qué estaban pensando los líderes europeos?
Una esperanza es la privatización: el acuerdo pide que Grecia transfiera la propiedad al fondo independiente y se obtenga un ingreso de 50 millones de euros. No obstante, el estado griego, en los cinco últimos años, solamente ha logrado vender su activo por 3 billones de euros.
Otra posibilidad es que Grecia pueda solicitar préstamos en el mercado privado. Sin embargo, se estima que la deuda griega es el doble del producto interno bruto, por lo que nadie quiere ofrecer dinero por la tasa normal de interés.
La única manera viable es la reducción de deuda. Pero la Eurozona ha excluido la posibilidad de reducir la deuda y todavía están pendientes las decisiones acerca de extender el plazo de vencimento.
Por lo tanto, sólo se mantiene la vieja política de austeridad. El paquete de las medidas de rescate que fue aprobado el 15 de julio por el parlamento griego, obliga a bajar el gasto en caso déficit presupuestario. Si tiene lugar esta reducción, la economía se verá aún más dañada.
Si hay de mal en Grecia, sin importar si ocurriere en los próximos días o en los próximos meses, enseguida volverá a debatirse la opción de la salida de Grecia.
Esta semana, el Ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, ha exhortado publicamente a que el país heleno saliera de la Eurozona temporalmente. La iniciativa ha quedado eliminada en el acuerdo final, pero su efecto ha pasado a ser real.
La cumbre indicó que es posible que la membresía griega pueda ser denegada, lo que profundizó la tensión entre la soberanía griega y la estabilidad de euro.
Para alcanzar el éxito del Euro, la política financiera necesita unirse más. No obstante, el referéndum griego y el acuerdo de esta semana sólo han discutido algunos detalles y no han hecho referencia a la transferencia de la soberanía. Es bastante difícil rescatar a Grecia, pero es aún más difícil proteger la zona euro.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario